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Manual informativo sobre Minería en la República Dominicana

Manual informativo sobre Minería en la República Dominicana

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KIT DE MINERÍA: ¿QUÉ ES LA MINERÍA?

Conociendo a la mediana y gran minería.

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KIT DE MINERÍA 1: LA EXPLORACIÓN MINERA

Cuando la mina todavía no es mina.

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KIT DE MINERÍA 2: EL DESARROLLO DE UNA MINA

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KIT DE MINERÍA 3: AHORA SI COMIENZA LA OPERACIÓN MINERA

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KIT DE MINERÍA 4: EL CIERRE DE MINAS

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Posición de la Sociedad Dominicana de Geología, Inc. (SODOGEO) en relación al proyecto de ley que crea el Parque Nacional Loma Miranda

Estimados y honorables senadores que conforman la Comisión Especial para evaluar el proyecto de ley que crea el Parque Nacional Loma Miranda. La Sociedad Dominicana de Geología, Inc. (SODOGEO),  desea por este medio enriquecer con conocimientos técnicos dentro del área de su competencia a dicha Comisión para que sean utilizados como herramientas en la evaluación que les compete, así como dejar constancia de su posición frente al proyecto de ley en cuestión y los argumentos que lo sustentan. Las bases para la creación del Parque Nacional Loma Miranda, surgen del Boletín Año 8, No.16, Julio 2012 de la Academia de Ciencias de la República Dominicana. De su lectura se puede interpretar que el móvil primario para la creación de dicho parque nacional es buscar un instrumento que obstaculice e impida el aprovechamiento de los recursos naturales minerales que existen en una parte de su subsuelo, basado en una abierta posición radical en contra de la actividad minera a cielo abierto. El boletín brinda información de valor en términos de conceptos ambientales y ecológicos, así como de procesos de esta índole que ocurren en gran parte de la Cordillera Central, en donde se encuentra Loma Miranda. No obstante, se limita a su definición y amplia descripción, de manera meramente cualitativa y generalizada, más no presenta respaldo cuantitativo, medición, ni evaluación objetiva ni científica de los mismos, en especial en cuanto a los procesos hidrogeológicos y servicios ambientales. De esta manera las conclusiones resultan subjetivas y absolutistas, sin respaldo de métodos científicos de evaluación cuantitativa y medible para su correcta evaluación objetiva.

Por otra parte, la amplia y emotiva definición de las condiciones ambientales que describe el documento, resultan ser de un área mucho más amplia de la Cordillera Central que aquélla que ocupa Loma Miranda, de unos 42.7 km2, dentro de la cual, a su vez, se encuentra el proyecto minero con un área de unos 4.3 km2, es decir, 10.1% del área que se propone proteger.

Además, su posición radical y abierta de oposición a la minería, hace por igual que se magnifiquen y exageren sobremanera los posibles impactos de una operación minera en una pequeña área de 4.3 km2 de la Loma Miranda, que por demás, no será operada toda al mismo tiempo, sino por franjas limitadas de 0.3 a 0.5 km2, a diferencia del proceso de minado de otros
frentes de Falcondo tales como Loma Peguera, Loma Ortega y Loma Caribe. Para ello utiliza argumentos generalistas que no son necesariamente aplicables a la realidad del aprovechamiento del recurso mineral disponible en alrededor de un 10.1% del área del parque que propone crear. De esta forma exagera desmedidamente y extralimita conceptos y características ambientales de una región considerablemente mucho más amplia, como la cordillera Central, atribuyéndolas a los 4.3 km2 que corresponden al área que ocupa el recurso mineral.  Las exageraciones que más han calado y confundido a la opinión pública son las concernientes a la cantidad de agua que produce Loma Miranda, de la cual supuestamente se alimentan miles de dominicanos y se irrigan miles de tareas de cultivo del valle del Cibao Oriental, atribuyéndola de manera indirecta a la zona del proyecto minero de una superficie de sólo 4.3 km2.

Atada a esta exageración está la de que el aprovechamiento de la riqueza mineral de parte de su subsuelo (cerca de un 10.1% del área que se propone como parque nacional) eliminaría toda esa agua, o que en su defecto la contaminaría totalmente con sales de cromo y otros metales pesados que afectarían las más de 122,000 tareas de cultivo y los acueductos de los pueblos y comunidades que se abastecen de la presa de Rincón, extrapolando además esta contaminación a toda la cuenca hídrica del Camú‐Yuna.  Concepto francamente exagerado ya que la única fuente de agua permanente en el área de proyecto de Loma Miranda es el río Jagüey, cuyo caudal promedio anual a la altura de la autopista Duarte es de 1.00 m3
/s, el cual resulta insuficiente para irrigar menos de la décima parte de lo que le atribuye el citado boletín.

Además de que la presa de Rincón está sobre el río Jima, cuyos principales afluentes son los ríos Jatubey, Jayaco y La Hormiga (INDRHI), los cuales no nacen en Loma Miranda sino en el área de El Abanico de Constanza. Por otra parte, la medición de la concentración natural de cromo citada en el EsIA en el yacimiento de Loma Miranda es de 0.005 mg/l. Y el valor promedio obtenido en muestras de las aguas de escorrentía de salen de Loma Caribe, Loma Peguera y Loma Ortega después de 40 años de extracción, es de 0.033 mg/l. Ambos valores están muy por debajo de la normativa ambiental (NA AG‐001‐03, 2013) que es de 0.5 mg/l. Es decir, más de 10 veces inferior al límite de la norma.

En cuanto al proyecto minero, el Boletín No.16 de la ACRD plantea exageraciones y procesos que no se corresponden con la realidad. Entre ellas, que toda la vegetación de Loma Miranda sería totalmente eliminada, y que toda la montaña sería aplanada a causa del proyecto minero con la consecuente destrucción de todos los ecosistemas, la topografía y la orografía, de tal modo que se eliminaría el “muro” natural responsable de obstaculizar los vientos alisios y provocar la lluvia. Afirmaciones y exageraciones de tal magnitud reflejan un profundo desconocimiento, por lo menos del proyecto minero. Evidentemente, informaciones erradas y exageradas de esta magnitud, manejadas como verdad absoluta, (aunque falsas) y de manera emotiva, generan la oposición de cualquier dominicano con un mínimo de amor a su tierra. De ahí la oposición social y comunitaria que ha prendido y calado en la opinión pública, hasta el punto de convertirse en lo que hoy son posturas emocionales e irracionales, resumidas a un sí o un no, que pretende juzgar sobre bases erradas la posibilidad de aprovechar de las riquezas del subsuelo de cerca de un 10.1% del área que se propone como zona protegida. Como consecuencia de ello se pierde de vista el importantísimo aporte económico y social, directo e indirecto, que representaría por al menos dos décadas el aprovechamiento racional y responsable de dicho recurso natural, que es patrimonio de toda la nación dominicana, para ponerlo al servicio de su desarrollo. La Sociedad Dominicana de Geología (SODOGEO) entiende que los recursos geológicos, en este caso minerales, son fundamentales y estratégicos para el desarrollo de la nación. Al igual que toda actividad humana de aprovechamiento de recursos naturales, tales como la agricultura, ganadería, industria, turismo, etc., el aprovechamiento de los recursos minerales también genera impactos. Y como todos los impactos, estos son medibles, cuantificables y deben ser mitigados.

El Estudio de Impacto Ambiental (EsIA) es la herramienta multidisciplinaria aceptada mundialmente para la evaluación de los impactos de un proyecto, y como resultado del mismo surge el Plan de Manejo y Adecuación Ambiental (PMAA) como instrumento de mitigación que debe ser incorporado al proyecto.

No es competencia de SODOGEO evaluar un documento técnico ambiental, pero sí lo es aportar luces y aclaraciones en cuanto a los aspectos geológicos y de geociencias contenidos en él, y sobre todo, que los mismos sean planteados y manejados con el mayor rigor científico y con los mecanismos y metodología de cuantificación objetiva disponibles, cosa que no ocurre en los argumentos planteados en el Boletín No.16 de la ACRD.   La ciencia, por esencia, cuestiona, observa, investiga, experimenta, demuestra. Es el método científico, objetivo y racional, y no subjetivo ni emotivo, el que ha permitido el desarrollo de la humanidad.

El informe del PNUD, que no es un estudio de impacto ambiental, sino una evaluación del Estudio de Impacto Ambiental (EsIA) presentado por Falcondo, concluye que dicho estudio presenta deficiencias, al igual que los Términos de Referencia (TdR) emitidos por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales para la elaboración de dicho estudio.    Esto quiere
decir que se pueden mejorar, tanto los TdR como el EsIA, y no que el proyecto sea técnica ni ambientalmente inviable. Es un llamado a hacer una evaluación más completa y profunda del caso.

Por otra parte, puesto que el componente social es un aspecto fundamental del Estudio de Impacto Ambiental, las reacciones comunitaria en contra del proyecto minero, construidas y alimentadas sobre las bases erradas, distorsionadas y exageradas antes descritas, tuvieron una influencia de peso significativo en la evaluación hecha por el PNUD al EsIA presentado por Falcondo. Justamente uno de los aspectos que el informe del PNUD señala como deficientes del EIA es el manejo de la opinión pública y que se le asignara un riesgo bajo en la matriz de impactos a la posible oposición comunitaria. Se concluye, pues, que las bases sobre las que descansan los argumentos para crear el parque nacional de Loma Miranda no son objetivas, no son imparciales y no son absolutas. Están fundamentalmente basadas en un reporte técnico que carece de solidez científica para determinar la viabilidad ambiental y económica de un proyecto minero que beneficiaría a gran parte de la población de la República Dominicana por más de dos décadas.

Por tanto, la Sociedad Dominicana de Geología entiende que:

1‐ Sobre dichas bases inciertas el Congreso Nacional no debe declarar la Loma Miranda como Parque Nacional, cuyo objetivo primario es impedir el aprovechamiento racional de uno de sus recursos naturales presentes en cerca de un 10% de su área total, y que es patrimonio de la nación dominicana.

2‐ El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales debe enmendar los Términos de Referencia corrigiendo las deficiencias señaladas en el informe del PNUD.

3‐ Falcondo debe enmendar todas las deficiencias señaladas en el informe del PNUD, produciendo las investigaciones e informaciones necesarias bajo los más estrictos métodos científicos, así como incorporar cualquier punto adicional que surjan en los nuevos Términos de Referencia. Debe, por igual, generar campañas eficientes de información, comunicación y transparencia que permita contrarrestar y corregir paulatinamente las distorsiones y exageraciones generalizadas en la opinión pública.

4‐ El Estado debe definir de manera clara y pública su posición frente al aprovechamiento racional de los recursos minerales como parte estratégica de la política de desarrollo de la nación. Debe por igual, garantizar el uso racional y transparente de los beneficios económicos derivados del aprovechamiento de los minerales para el desarrollo de la nación, y confirmar su adhesión a la Iniciativa de Transparencia de la Industria Extractiva (ITIE).

5‐ Una vez evaluados de manera objetiva todos los aspectos técnicos, económicos, ambientales y sociales, será competencia del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales emitir o no la licencia ambiental para el proyecto minero, sin necesidad de tener que crear un parque nacional.

6‐ En caso de que el Estado decidiera incorporar un organismo internacional para la evaluación del EsIA que produzca Falcondo, entonces dicho organismo deberá participar en la elaboración de los nuevos Términos de Referencia en conjunto con el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

7‐ El valor ecológico de Loma Miranda no tiene porqué ser contrario al aprovechamiento de la riqueza de una parte de su subsuelo. Por el contrario, Loma Miranda puede aportar muchísimo más valor a la nación haciendo un aprovechamiento racional, correcto y coexistente de todos los recursos que ella ofrece. Hoy en día existen los mecanismos para hacerlo, a través de una minería responsable y un Estado supervisor y transparente.

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Loma Miranda, datos básicos de Geociencias

Articulo por Eduardo Verdeja – Marzo 2014

El tema del posible aprovechamiento de los recursos minerales de Loma Miranda se ha tornado subjetivo y apasionado, debido en gran parte a la divulgación de información incompleta, subjetiva y errada sobre aspectos básicos de geociencias. Entre los temas que más preocupan y confunden a la opinión pública están: el agua, la contaminación, la deforestación, el tamaño del depósito mineral y el proceso de minado.

En este artículo se presenta información básica de geociencias relativa a los aspectos de dimensión de Loma Miranda y del depósito mineral, su geología y el proceso de minado, con la idea de que sirvan de base objetiva para las opiniones que se formulan sobre el tema.

UBICACIÓN Y DIMENSIONES DE LOMA MIRANDA

Loma Miranda es un pequeño promontorio topográfico de morfología alargada de unos 10 km de largo y 3 km de ancho (30 km2 aprox.) ubicado en la parte baja de la vertiente norte de la cordillera Central, en la zona de Miranda, Bonao, con su eje mayor paralelo a la cordillera con orientación Noroeste‐Sureste. Las elevaciones de Loma Miranda varían entre los 200 y 700 metros sobre el nivel medio del mar.

Su ubicación y tamaño respecto a la cordillera Central se presentan en el mapa general de la figura 1, junto con una sección transversal que atraviesa la cordillera desde el valle de San Juan hasta el valle del Cibao.

Loma Miranda está dividida en dos promontorios separados por el Arroyo Jagüey que la atraviesa por su parte central, quedando uno al noroeste y otro al sureste. El depósito mineral de ferroniquel se encuentra en el bloque sureste y ocupa unos 4.3 km2 de superficie, lo que representa cerca de un 13% del total de los 30 km2 de extensión que tiene Loma Miranda.

GEOLOGÍA

Loma Miranda se encuentra dentro de la formación geológica llamada Loma Caribe, que se extiende en forma de franja alargada con rumbo NO‐SE desde las inmediaciones de Yamasá hasta las cercanías de Jarabacoa. Esta formación está compuesta por rocas magmáticas ultramáficas (ricas en silicatos ferromagnesianos) producto de intrusiones de magma profundo hace decenas de millones de años como consecuencia de tectonismo mayor, y está representada fundamentalmente por una roca llamada peridotita serpentinizada, que forma frecuentemente depósitos metalíferos residuales.

En la zona de la Loma Miranda, la franja de peridotita serpentinizada la atraviesa longitudinalmente por su parte central y está limitada al noreste y suroeste mediante contacto de falla por otras formaciones geológicas (Los Ranchos, Duarte, Maimón) que no contienen yacimientos minerales. El depósito mineral de ferroniquel ocupa sólo una porción de la franja de peridotita serpentinizada (Figura 2).

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Figura 1. Ubicación de Loma Miranda y del Depósito Mineral

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Figura 2. Ubicación y espesor del Depósito Mineral 

DEPÓSITO MINERAL

El depósito mineral de ferroniquel es de origen residual, es decir, que se ha formado en el mismo sitio donde está. Se forma como consecuencia de la alteración de la roca por efectos de la meteorización que producen el aire y el agua superficiales en contacto con la ella a través de los años. La meteorización transforma los minerales rocosos en minerales arcillosos dando origen a los suelos lateríticos residuales de coloración rojiza donde ocasionalmente se producen concentraciones minerales que generan yacimientos metalíferos.

Ejemplos de estos suelos lateríticos rojizos se encuentran en la subida a Jarabacoa y en la subida a Guaigüí, donde también se puede observar la peridotita serpentinizada sin suelo laterítico, como en los cortes de la carretera hacia Jarabacoa en la curva de “La Virgen”. Del mismo modo, también se encuentran suelos lateríticos (tierra roja) en las áreas de explotación de Falcondo como Loma Caribe, Loma Peguera y Loma Ortega, donde se ha producido una concentración de hierro y niquel, al igual que en el depósito de Loma Miranda, y por eso constituyen yacimientos minerales de aprovechamiento económico.

Dada su naturaleza de origen residual (producto de la meteorización in‐situ de la roca) el espesor de estos suelos (tierra roja) es limitado ya que los mismos minerales arcillosos producidos por la meteorización protegen a la roca madre (peridotita) del avance de este fenómeno. El espesor típico de estos suelos residuales es del orden de pocos metros a pocas decenas de metros. En el caso específico del yacimiento mineral de Loma Miranda, de acuerdo a los datos aportados por Falcondo en el EsIA, el espesor del depósito varía entre 1 y 30 m, con un espesor medio de 10~15 m.

PROCESO DE MINADO PROGRESIVO Y RECLAMACIÓN

Los depósitos residuales son por naturaleza depósitos superficiales de suelo. El proceso de minado es extremadamente simple y consiste básicamente en cargar el suelo residual (tierra roja) con equipo mecanizado, colocarlo en camiones y trasportarlos a las pilas de almacenamiento o a la planta de beneficio. Operativamente no es más que una simple operación de movimiento de tierra que no requiere de explosivos ni de técnicas especiales.

Puesto que son depósitos superficiales y de poco espesor, el minado se reduce a la remoción de una capa relativamente delgada de la superficie siguiendo normalmente la topografía natural del terreno. En el caso específico del proyecto minero de Loma Miranda, el espesor del depósito varía entre 1 y 30 m con una media de 10~15 m, con lo cual, la conformación final de la superficie del terreno después del minado será muy similar a la topografía que existe al inicio.

Para acceder al depósito mineral es necesario remover la capa vegetal (tierra negra), la cual se almacena para su futura reincorporación en el proceso de reforestación.

A diferencia del proceso de minado llevado a cabo en el pasado, Falcondo propone una metodología de minado distinta adaptada a las exigencias ambientales actuales que se denomina “Minado Progresivo”. El proceso consiste en trabajar por franjas horizontales que avanzan en sentido descendente, de modo que una franja no se abre hasta tanto la anterior no haya sido minada y reforestada (Figura 3).

Cada franja de minado es de 0.3~0.5 km2, lo cual representa cerca del 10% del área del depósito mineral y cerca del 1% del área total de la Loma Miranda.

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Figura 3. Croquis de proceso de minado y reforestación progresivo. 

El tiempo que dura una franja entre descapote, producción y reforestación es de unos 12 meses. De acuerdo a la experiencia de Falcondo en sus otras operaciones mineras en el país, el tiempo promedio en que los árboles replantados alcanzan cerca de 3 m de altura es de unos 2 años.

Por tanto, las creencias de que el aprovechamiento del recurso mineral en Loma Miranda deforestaría toda la Loma por completo es incorrecta. También es incorrecta la creencia de que el minado “aplanaría” toda la Loma Miranda, ya que tanto el depósito mineral como el proceso de minado son de carácter superficial y limitado, con un proceso de reforestación progresivo incluido dentro del ciclo de trabajo.

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Proyecto Extractivo Minero “LOMA MIRANDA”

Autor: Ing. Geólogo Victor Santos Suriel  

El proyecto “LOMA MIRANDA” se ha convertido en un controversial tema de interés nacional, donde un sector de la Academia de Ciencias de la República Dominicana (ACRD) ha organizado una radical oposición a la empresa minera FALCONDO, propietaria desde los años 50, del derecho de extracción del yacimiento de oxido de níquel para la producción de ferroníquel localizado en la zona de Loma Miranda, para que no se desarrolle una operación de extracción minera que abarcaría un área de 4.3 km2, representando apenas el 12% del área de 32 Km2 de Loma Miranda.

Loma Miranda se encuentra localizada en el centro de la Hispaniola (Fig. 1), en la frontera de la provincia de Bonao y La Vega, en la parte noreste de la Cordillera Central. Es un alargado promontorio que se eleva desde una altura de 200 metros hasta 700 metros sobre el nivel del mar (MSNM), con una orientación Noroeste-Sureste paralela al eje principal de la mucho más alta mencionada cordillera. El origen geológico de este yacimiento es muy simple, formándose a nivel superficial, producto de los efectos

de la meteorización natural operante durante varios millones de años enla roca ultramáficallamada peridotita serpentinizada, provocándose la concentración de metales tales como: hierro, níquel ycromo entre otros, formando unos suelos de color rojizo, denominados lateríticos, que en este proyecto minero se extraerán de la superficie y seprocesarán para producir una aleación de ferroníquel. Este yacimiento es igual en origen, y con una concentración mineral similar, a los yacimientos de Loma Caribe, Loma La Peguera y Loma Ortega, que han estadoen producción desde los años 70 en la región del Cibao.

Según datos obtenidos del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) realizado por FALCONDO, y sometido a aprobación el año pasado, la morfología y profundidad del yacimiento es muy irregular, con un espesor que varía entre 2 y 30 metros, con una media de 10 metros.Esto significa que después de concluir este proyecto extractivo en 25 años, el área de extracción habría descendido sólo, en el caso extremo, 30 m. de su nivel actual, con su superficie debidamente adecuada según el entorno topográfico natural que le rodea. Es decir, Loma Miranda continuará existiendo como un promontorio natural.

El EIA de FALCONDO establece que el método de minado sería selectivo, limitado a dos frentes al mismo tiempo, un frente minando y otro reforestando, lo que significa que en los 20 años de explotación, apenas el 0.5% de Loma Miranda estará abierto a la minería en cualquier momen- to. Es decir, un minado optimizado y diferente al utilizado en Loma Caribe, Loma La Peguera y Loma Ortega, donde operan, simultáneamente, múltiples frentes de minado.

Revisando el reporte técnico preparado por la ACRD y pu- blicado en el Boletín 16, de Julio 2012, una de las mayores preocupaciones de los grupos ambientalistas es el daño hídrico que el proyecto minero de Loma Miranda produci- ría en la región. Sorprendentemente, el reporte técnico de la ACRD se concentró en retóricas ambientalistas,no presentó ningún dato científico cuantitativo reciente so- bre la hidrología de Loma Miranda, mencionó algunos fenómenos indirectosde procesos naturales de captación de agua, sin hacer mediciones directas en la zona, que hu- bieran permitido evaluar su verdadero potencial hídrico y poder determinar sus posibles impactos.

En el pasado mes de mayo el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) encontró deficiencias en el estudio hidrológico del EIA del Proyecto Loma Mi- randa, recomendando que se realizara un nuevo estudio hidrológico y que implícitamente se re-sometiera nue- vamente. Sin embargo, hay informaciones del estudio hidrológico que no cambiarán, tales como tamaño de la cuenca de captación hidráulica del ríoJagüeyen el área del proyecto minero y su aporte hídrico regional, las cuales han sido grandemente exageradas en el reporte técnico de la ACRD.

La única fuente constante de agua donde drenan las aguas de Loma Miranda es el río Jagüey, cuya cuenca no será tocada por la minería del níquel, y según el EIA de Falcondo, este río tiene un caudal promedio anual de 1 m3/seg. Definitivamente un caudal que representa menos del 10% del agua requerida para irrigar las 122,000 tareas de tierra que serían afectadas según menciona la ACRD en su boletín 16, las cuales son aportadas por la Presa de Rincón y no por la Loma Miranda. Esta presa la surten los ríos Jima, Jatubey y Jayaco, los cuales no nacen en Loma Miranda, sino en el área de El Abanico de Constanza.

Otro tema que preocupa a los ambientalistas es la contaminación hídrica con sales de cromo de esas122,000

tareas cultivables en el Valle del Cibao. La concentración natural de cromo citada en el EIA en el yacimiento de Loma Miranda, al igual que los valores obtenidos en el minado de Loma Caribe, Loma Peguera y Loma Ortega después de 40 años de extracción, las muestras tomadas reciente de los ríos no presentan valores nocivos a la biodiversidad. Los campos de arroz de Juma y Jayaco en Bonao demuestran que estos impactos son irrelevantes.

El documento técnico del ACRD señala que la extracción minera de Loma Miranda causaría un efecto devastador para la biodiversidad de la Cordillera Central, basado en estudios generales realizados de dicha cordillera, sin aportar datos científicos cuantitativos de la biodiversidad de los 4.3 km2 que contempla el proyecto minero de Loma Miranda.

El reporte técnico presentado en el Boletín 16 de la ACRD utilizó una comparación por analogía con otras áreas si- milares como método principal de su investigación y evaluación de Loma Miranda. Sin embargo, en investi- gaciones científicas de Geociencias, el método analógico facilita el entendimiento del fenómeno en cuestión, pero no establece mucha certeza en cuanto al conjunto de ele- mentos que se conjugan para soportar una determinada conclusión, ya que en este tipo de investigación prevalece más el conocimiento científico fundamentado en métodos analíticos cuantitativos.

Como hemos visto, una parte del sector ambiental de la ACDR elaboró el reporte técnico del boletín 16, poniendo enjuego la reputación de los miembros de esa institución científica al propagar informaciones ambientales de ca- rácter teórico, sin aporte de nuevas evidencias científicas cuantitativas ni con la re-evaluación de informaciones existentes recientes sobre Loma Miranda. Además, esco- giendo subjetivamente los temas que soportaban susteo- rías ambientales y ocultándole a la población dominicana otras evidencias científicas que no iban de acorde con sus retóricas ambientales.

Lo más preocupante es que grupos ambientalistas en asociación con políticos y algunos representantes de las Iglesias han utilizado este reporte técnico de la ACRD como una doctrina política, asumiendo que tiene la verdad científica absoluta, para sustentar su oposición al desarrollo del proyecto minero de Loma Miranda. Conclusivamente, este reporte técnico carece de solidez científica para determinar si el proyecto de Loma Miranda es ambiental sostenible, un proyecto minero que beneficiaría a gran parte de la población en la República Dominicana.